Espectáculo de luces y sonido bajo tierra
En la Catedral de Sal en Zipaquirá, Colombia, se estrenó un nuevo show de iluminación que atrae a innumerables turistas

Con una inversión de casi 2 mil 700 dólares y trabajos de adecuación que comenzaron en enero de este año, la Catedral de Sal de Zipaquirá en Colombia inauguró esta semana su nuevo sistema de iluminación y sonido.
Al igual que otras atracciones de nivel mundial, como las fuentes de agua del Hotel Bellagio, en Las Vegas, la Catedral de Sal cuenta ahora con un espectáculo en el que las luces y el sonido están sincronizados por computadora para ofrecer una experiencia única a los 800 mil turistas que la visitan cada año.
Las luces son las mismas que la compañía Philips ha instalado en la torre Eiffel, de París, y en la bola gigante que al caer marca el inicio del Año Nuevo en Times Square, en Nueva York, cada 31 de diciembre.
Con socavones iluminados por luces de colores, ofrecerá recorridos nocturnos.
Al ingresar al túnel principal que desde la Plaza del Minero lleva hacia la penumbra, en la Catedral de Sal de Zipaquirá, se percibe el cambio. Todo se ve mejor, más claro que antes. Unas luces rojas parecen envolver a los visitantes mientras emprenden el camino hacia el centro de la Tierra.
En este municipio de Cundinamarca, ubicado a algo más de una hora al norte de Bogotá, su principal atracción turística exhibe con orgullo una nueva cara, a 180 metros de profundidad.
Se trata de un conjunto de 100 mil luces led que además de tener una duración de al menos 10 años, consumen apenas un 30% de la energía empleada por un bombillo corriente.
Algunas de estas luces pueden programarse y producir hasta un millón de colores. Incluso, el sonido y la iluminación pueden sincronizarse, tal y como ocurre en espectáculos como el de las fuentes de agua del Hotel Bellagio, en Las Vegas.
La inversión, de casi 3 mil dólares, la hizo la catedral al contratar con la empresa Esinco la instalación de los nuevos sistemas de iluminación y sonido. Los trabajos comenzaron en enero de este año y esta semana se inauguró una pantalla de 400 metros cuadrados.
Quienes visiten la catedral podrán ver los socavones de los cuales se han extraído unas 350 mil toneladas de sal desde 1978, pero ahora iluminados con luces amarillas, verdes, moradas o azules; además, podrán notar la magnitud de los mismos, que llegan a los 120 metros de largo, 16 metros de alto y 10 de ancho.
Entre otras novedades, ahora es posible alquilar audífonos que dan información en español e inglés sobre el sitio en el que se encuentre el turista (en unos meses estas grabaciones estarán disponibles también en otros idiomas).
Igualmente, en cada estación del viacrucis se instaló un juego de luces que cambia según haya sido programado para darle un toque especial a la visita.
"Esperamos que todo el proyecto, que incluirá el mejoramiento de la iluminación externa, en la Plaza del Minero, esté listo para diciembre", asegura William Suárez, gerente de la Catedral de Sal, quien adelanta que del primero de diciembre hasta el 15 de enero del 2012 se organizarán recorridos nocturnos, de 7 a 11 de la noche, así como espectáculos de luces y sonidos de Navidad.
Antes de que termine el año, el público podrá disfrutar de otros sistemas interactivos que permitirán iluminar algunos sitios de la catedral, con aplausos o gritos, en la cámara de luz y sonido.


